Mi pecho pide respuesta
No sé lo que pasa, no sé lo que tiene que venir, no sé si estás ahí, tan sólo un corazón en cada uno de los mensajes de buenas noches que te dejo todos los días, porque no puedo dejar notas en tu almohada con un café que tomas por las mañanas para despertarte viendo la luz del día.
Que te acongoja, que te pesa, dime, háblame, estoy aquí; dios, este dolor va a terminar matándome
Este dolor, es un dolor que sigue y avanza y me destruye
Te quiero, te amo, y es imposible que no lo haga, porque tú eres tú, y siempre fuiste tú, desde el primer día que vi esa sonrisa, esos ojitos, y ese tatuaje, que llevaremos siempre.
Congoja, ¿dónde está ella?. Sigo esperándote en la puerta de aquello que llamo, hogar
Comentarios
Publicar un comentario