Cumpleaños feliz
He de suponer que tenía que haber sido eso, un cumpleaños feliz, una semana en que no veo a mi compañera de viaje, la cuál respeto y admiro.
Pero no ha sido así, en el momento que se comete el fallo, el castillo de naipes se lo lleva el viento
Construir es difícil, duro, no hay que dar nada por sentado, pero al final te ves solo.
Intentas que todo, que se ha hecho con la mayor dedicación y mimo, salga adelante; pero ahí, incluso ahí, te encuentras dificultades.
Fiestas a las que no eres invitado, personas que no quieren ni desean que le caigas bien, pérdidas de días, horas de sueño, todo desde una perspectiva que no te importa, porque la persona que tienes a tu lado quieres que sea feliz, y no esperas nada a cambio.
Ves que tu sitio no se te da, que una simple frase puede cambiar el rumbo de todo; y ahí te ves, sumido de nuevo en un estado que ni te confiere, ni te compensa.
No pretendo que me tengan pena, eso lo último, sólo quiero un sitio. Un sitio que creo que perdí, el día que se desmoronó todo. El día que decidí que quería cambiar mi trabajo y mi profesión por algo que siempre me gustó y no estar pegado a un teléfono toda mi vida.
Lo que te enseña esto, es que al final sólo cuentan los actos, y el acto de perdonar, no es un acto fácil de hacer
De nuevo lector, no me importa que esto esté bien escrito, pero si me importa que estas líneas me relajen y den paso a la persona que un día perdí y que quiero que vuelva.
"Poco a poco irá saliendo todo"- dicen, pero lo que no saben que, que salga todo, requiere una pala, sacarlo, y que todo esto no vuelva a pasar.
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